Te estoy echando de menos niña-mujer


Conviertes, envuelves mi cabeza en circo y concierto, me enloqueces, me esquivas, me atrae.

Tengo la piel escalada de ahogo y desfogo, prendida en nostalgia y ganas que todas acaban a esa hechicera de almas, gitana, cuándo y porqué, qué hizo. 


-Sigue habiendo voces, pasadizos y columpio de ímpetu extrema-

Hambre, extraño ardor en la espalda y la cabeza, agitado, desconcertado, sin despertar, antojos que se resumen a ti, como a la hoja de este libreto personal, cavado muy al fondo de mis secretos íntimos, que desafían y deleitan mis pensares; tú, la luna-playa, él, mar-viento, olor a ella, mismo paradigma, la necesito cerca, necesito entender su piel.


Tal vez ahora sus ojos la vieran, le dijeran lo que escondo, la necesito cerca, extraño su voz, la forma de hacerme temblar, percibir, mudar la razón, háblame, Deidad, no permitas dejar que mis labios se muerdan, al sabor de ti en aquellas llamadas de madrugada y recuerdos.


Quizá no importa lo que me hiciste vivir, gratos instantes, dejados en más que la hora de dormir, una noche por semana, completa de mil ahogos y sensaciones de seguir de no tener esto, llamado de formas incontables; tu amistad distinta, razón de más para ir, sin venir; pero no puedo partir, descartar que de alguna forma u otra, sigues quemando muy dentro desde toda una marea de mojados entre mi lengua y sábanas, abrazado a la única vestimenta de tu cuerpo, la piel.


Por más que me retiro, vuelvo, imán mineral, alimentas mi sangre alborotada, te necesito ahora, necesito apagar el silencio de esta alma llena de latidos.


Te estoy echando de menos niña-mujer…

@rafaelnadalsimo