Mejor que un nombre

Rafael Nadal Simó

Mejor el espejo empañado y el closet sin ropero, la cama destendida y las ventanas sin cortinas.

Mejor que los cuadros empolvados, y la frialdad con el cobijo, la noche sin puesta, la mañana sin el tibio despertar, y la taza sin café, desnudo sin las sábanas, y brazos, con el dolor en la espalda por el charco a la ausencia, entre dos camas y las ganas, mejor que los labios rotos que su nombre en mi boca. Y creer que el reloj volverá a sonar como el recuerdo y el espiral, como la astilla en el dedo que va uniendo la sangre y el desprecio. Mejor sentir caer, abrazarse a la locura y el ciclo de la tempestad anunciar el vuelo de la primavera en pleno junio, mejor que su pecho ahogado de lágrimas, que dormir en brazos desconocidos, y una falsa sonrisa para despejar el fracaso y la colcha que guardo en el mismo cajón de su imagen en la esquina de mi habitación.

Mejor que un nombre que no recuerdo que la lista de promesas nunca cumplidas, por una boca que dijo te quiero a pesar de las mentiras de una nueva vida.

@rafaelnadalsimo

Facebook Feed