Turismo



Y falta decir lo que no falta escribir porque faltan tantas cosas que una vez dije y 
no serán como las memorias de los hilos de tu boca, callar en un laberinto de huesos humanos, donde sellan las neblinas del deseo más fugaz de los ojos del viento, aventurar el carbón de la noche, entre la negrura de tu lengua, marcar las principales letras de tu voz con la mía, ser el eco de mi mente, llevando más abajo la corteza terrestre, donde firmas, ser el turista; pero sé que te pierdes en las curvas de mi oasis, 
donde adquieres el papel de mi vida, marcando esperanza, en nuestra mejor infancia.





@rafaelnadalsimo