Entre risas


Un día como hoy sábado, Ella amanecía entre mis brazos mirando mi rostro con su tímida sonrisa que pronunciaba con levedad Te quiero… y en las noches la simplicidad nos arropaba partiendo con una estrella el alba. Ella me enseñó a ver los siete colores de la semana, sujetándome tan fuerte para que no me desatara, Ella jugaba con mi pelo y acariciaba mi cuello de una manera que toda mi piel se encandilaba de escalofríos, tocando mi cara con ternura y besando mis labios con dulzura.




Acurrucábamos nuestras manos bajo las sábanas, y despacio cruzábamos las piernas para no separarnos, su calor hacía que mi cuerpo se mantuviese acompañado todo el tiempo, porque no existía ninguno a su lado, todo era tan eterno que al ver sus ojos fue ver la vida otra vez, y ahora sólo queda el recuerdo, el adiós y el vacío en la ausencia del perfume sobre la cama.

Ciertos instantes viajaban partículas, roseando el floral con majestuosidad para escabullirse con la verdad al no asimilar la realidad que permanece tendida en el caballete de la memoria.

@rafaelnadalsimo

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